Aquí resolvemos tus dudas más frecuentes sobre estrías, cicatrices y el uso de aceites para el cuidado de la piel. Desde por qué aparecen, dónde son más comunes o quiénes son más propensos a tenerlas, hasta cómo cuidar una cicatriz, protegerla del sol o aplicar correctamente un aceite reafirmante.
Sabemos que cada piel es diferente y que surgen muchas preguntas en el proceso, por eso hemos reunido aquí respuestas claras y útiles para acompañarte en su cuidado.
Mientras exista herida abierta, lo más importante es la asepsia y mantener la herida limpia para que no se infecte. No se recomienda aplicar el apósito antes de que la herida haya cicatrizado y la epidermis (piel intacta) se haya reparado.
Si la herida tiene mal aspecto, supura, aparece exsdado, sientes calor o palpitaciones, debes ir al médico para que valore la necesidad de aplicar una pomada antibiótica. Si la herida se infecta, la cicatrización se complica.
No utilizar en heridas (abiertas, infectadas, costras, puntos de sutura o grapas). El apósito solo se puede usar en cicatrices. Es importante recordar que una herida no se transforma en cicatriz hasta que ha cicatrizado por completo y la piel intacta se ha reparado.
Es muy importante proteger las cicatrices del sol desde el primer momento. El tejido cicatricial, además de tener una textura y apariencia diferentes al tejido que lo rodea, suele ir acompañado de la pérdida de pigmento o capacidad de producir melanina, de manera temporal o permanente. Cuando esto ocurre, la zona afectada tiene un color más claro que el resto del cuerpo, lo que se convierte también en un problema estético.
Por lo tanto, el tejido de la cicatriz es mucho más sensible a la acción de los rayos UV. Sin la protección solar necesaria, las cicatrices presentan un alto riesgo de quemarse, en cuyo caso se notarán más.
Además, Trofolastin Reductor de Cicatrices protege las cicatrices de la luz solar y proporciona un factor de protección ultravioleta (UV) de UPF50+.
No exponiéndola, cubriéndola con prendas de vestir y en caso de estar en zonas expuestas al sol como el rostro o manos, aplicando y replicando fotoprotector con alto índice de protección.
Existen tratamientos como Trofolastin Reductor de Cicatrices que protege las cicatrices de la luz solar y proporciona un factor de protección ultravioleta (UV) de UPF50+.
Desde el primer momento:
Protegiéndola del sol en todo momento durante todo el proceso.
Durante la fase inflamatoria y la fase de epitelazación: extremando su asepsia para que no se infecte y, por lo tanto, que no se complique la cicatrización.
Durante la fase de remodelación: aplicando un tratamiento reductor como los apósitos Reductores de Cicatrices Trofolastin.
Se debe tener en cuenta que los masajes son importantes, tanto en cicatrices nuevas como en cicatrices antiguas, y evitan la formación de adherencias. El masaje debe ser circular, presionando sobre la zona donde estaba la herida (ya cerrada). En cicatrices recientes lo ideal es realizar un masaje cada 24 horas, una vez esté ya cerrada la herida, nunca con la herida abierta.
Como el proceso de cicatrización es distinto en cada persona, deberán ser los profesionales sanitarios quienes decidan cuándo se pueda iniciar el tratamiento con Trofolastin Reductor de Cicatrices. No se recomienda aplicar el apósito antes de que la herida haya cicatrizado y la epidermis (piel intacta) se haya reparado. El propio paciente puede aplicarse el apósito.
Es importante recordar que una herida no se convierte en cicatriz hasta que no está totalmente curada y la piel intacta se ha reparado.
El trabajo manual o masaje de la cicatriz debe ser realizado por un fisioterapeuta especializado en rehabilitación de cicatrices. Te enseñará a hacer el masaje que ayuda a moldear el tejido y prevenir/eliminar adherencias si ya se han formado.
El masaje produce:
Cierta analgesia aliviando la tensión en la cicatriz.
Ayuda a aumentar la vascularización de la zona.
El tejido cicatricial se suaviza consiguiendo mayor elasticidad en los tejidos.
Todos los equipos quirúrgicos y cirujanos cuentan con un servicio asociado de fisioterapia de rehabilitación de cicatrices.
No. Nunca debes retirar las costras ni ayudar a desprenderlas. La costra o tapón o coágulo de la herida se irá deshidratando y encogiendo hasta que se desprende sola y lo hará cuando se haya formado piel nueva sobre la herida.
El apósito solo se puede usar en cicatrices. Es importante recordar que una herida no se transforma en cicatriz hasta que ha cicatrizado por completo y la piel intacta se ha reparado.
Sí, lo es. Durante la fase de epitelización el picor y sensación de tirantez suelen estar causados por la progresiva deshidratación y reducción de tamaño de la costra que cubre la herida.
Si el picor se produce durante la fase de remodelación de la cicatriz, consulta con el dermatólogo, ya que la aplicación tópica de un corticoide puede estar recomendada.
Sí, lo es. Las cicatrices pueden permanecer rosadas de 9 meses a 1 año después de producirse.
Una cicatriz rosada es una cicatriz activa sobre la que se puede trabajar para minimizarla y mejorar su aspecto.
Una cicatriz blanca indica el final el proceso de cicatrización y es, por lo general, una cicatriz más antigua.
Ya sabes que protegerla del sol es obligatorio (o se pigmentará de forma irregular y se notará más).
Sí. Lo más probable es que se deba a un queloide o a una cicatriz hipertrófica. No está de más una visita al dermatólogo para que lo confirme.
Para estos tipos de cicatrices dan muy buen resultado los parches Reductores de Cicatrices Trofolastin. En el caso de no poder utilizarse por estar la cicatriz en una zona de crecimiento de vello como cejas, barba, cuero cabelludo, o por tratarse de un niño de corta edad que podría tirar del parche arrancándolo, los geles de silicona son la siguiente mejor opción.
Los queloides y cicatrices hipertróficas son el resultado de una proliferación de tejido fibroso dérmico como resultado de una exagerada respuesta tisular a un traumatismo dérmico como cirugía, abscesos, quemaduras, piercings, tatuajes, heridas, mordeduras, etc.
Se manifiestan como abultamientos (queloides) o como cicatrices elevadas en forma de cordón elevado o extendido (cicatrices hipertróficas).
Existe una predisposición genética a la formación de queloides y cicatrices hipertróficas y existen tratamientos para evitar, prevenir y reducir su aparición como los apósitos Reductores de Cicatrices Trofolastin.
Las cicatrices atróficas son cicatrices hundidas, cóncavas, que implican una mayor o menos pérdida de tejido, como las cicatrices de acné o varicela, o las producidas en niños por arañazos.
La depresión en el tejido epitelial normalmente se debe a la pérdida de una pequeña cantidad de tejido intersticial. Puede ocurrir en heridas producidas por golpes, fricción con materiales duros como una caída contra el suelo o accidentes de tráfico o en la práctica de deportes. También en caso de arañazos.
Al perderse tejido, la piel nueva que se forma al cicatrizar se adapta al relieve que tiene debajo. Si falta tejido lo hará formando una pequeña depresión. Cuando falta tejido es fácil que el tejido cicatricial se adhiera produciendo rigidez o tensión. La recuperación es lenta, por lo que hay que ser constante en los cuidados.
Ese espacio se tiene que rellenar con tejido, de abajo hacia arriba y, si el perímetro interior del orificio que se originó ha cicatrizado, será difícil que esto ocurra. No se trata de cerrar desde la superficie, sino de rellenar desde dentro hacia fuera.
El uso de los apósitos Reductores de Cicatrices Trofolastin puede favorecer ese proceso. Al finalizar el tratamiento, si persiste la hendidura, se recomienda visitar al dermatólogo.
La capacidad de regeneración de la piel de los niños es altísima.
Los apósitos Reductores de Cicatrices Trofolastin no están indicados: el apósito no se debe ingerir y, por ello, se debe mantener alejado de niños y animales. No usar en recién nacidos.
Puedes aplicar un aceite vegetal rico en ácidos grasos esenciales (como el aceite de Argan o el aceite de Rosa Mosqueta) sobre la herida ya cerrada.
Lo que describes es una situación frecuente que afecta la calidad de vida de muchos pacientes. Esa sensación de tensión y dolor continuo (incluso meses después) suele deberse a dos complicaciones del proceso de cicatrización: la fibrosis y las adherencias.
¿Qué es la fibrosis?
Tiene su origen en la fase proliferativa de la cicatrización. Ocurre cuando hay una producción "anárquica" o desordenada de células epiteliales (fibroblastos y queratinocitos). Esto genera un tejido conectivo más denso, fibroso y menos elástico que el tejido sano; es básicamente un "exceso de reparación" que, dependiendo de dónde se localice, puede resultar doloroso.
¿Qué son las adherencias?
A menudo, asociadas a la fibrosis, son uniones de diferentes planos de tejidos que deberían estar separados, pero quedan "pegados" entre sí por esa proliferación celular desordenada. Son muy habituales en la cicatrización postquirúrgica; por ejemplo, en cirugías pélvicas (como cesáreas o apendicectomías) su incidencia supera el 50% de los pacientes.
Síntomas principales:
Estas complicaciones no solo alteran la estética (engrosamiento superficial), sino que pueden limitar la funcionalidad de la zona, causando:
Dolor y sensibilidad persistente.
Tirantez en la cicatriz.
Disminución de la movilidad de los órganos o articulaciones.
Alteraciones posturales.
Por lo que se describe, se está formando una adherencia abdominal. Es muy frecuente y no debes preocuparte, aunque si tratarlo. Necesitas rehabilitación con fisioterapia, a base de masajes que ablanden, despeguen y aporten elasticidad al tejido de la cicatriz,
Las estrías son muy frecuentes. Se desarrollan entre lo 5 y los 50 años. A pesar de esto, las estrías predominan en los periodos de crecimiento como puede ser la pubertad y el embarazo.
La incidencia global de las estrías en la pubertad es del 25 al 35% y en el embarazo del 7-90%*
También se encuentran en el grupo de riesgo de padecer estrías aquellas mujeres sometidas a cambios bruscos de peso, tanto en aumento como en disminución y las personas que realizan ejercicios que producen una modificación de la masa muscular (deportistas, bailarinas, etc.),
*Maari C et al, 2003.
Las estrías aparecen en mujeres con mayor frecuencia que en hombres (55% vs 25%)*
*Tung JY et al, 2013.
Aparecen en las zonas donde se ha lesionado la dermis a causa de un estiramiento*
Durante la pubertad, las estrías suelen aparecer en los pechos, caderas, muslos y glúteos de las mujeres, y en los hombros, región lumbar y muslos de los hombres**
En el embarazo, las estrías son más comunes en el abdomen, y menos frecuentes en los pechos y caderas*
*Maari C et al, 2003.
**Chang Al et al, 2004
Las estrías que se han formado recientemente (estrías inmaduras) son áreas de la piel con coloración rosada o rojiza. El color es debido a los vasos sanguíneos están presentes debajo de la piel. Dichas estrías tienen buen riego sanguíneo y por lo tanto son más fáciles de tratar.
A medida que pasa el tiempo, se van volviendo blanquecinas, planas y deprimidas. Los vasos sanguíneos se estrechan, lo que dificulta la producción de colágeno. Las estrías maduras tienen la apariencia de la piel de una arruga y se conocen como estrías alba*
*Maari C et al, 2003.
.Hidratar la piel: cuanto más hidratada esté la piel, menos vulnerable será a la aparición de estrías: cultivar el hábito de beber suficiente agua a diario y aplicar la crema hidratante a diario son 2 buenos hábitos para evitar la aparición de las estrías.
.Evitar cambios bruscos de peso: Es importante que cualquier cambio de peso corporal se produzca de forma paulatina y estable en el tiempo.
.Embarazo. Durante el embarazo es fundamental, desde el primer mes de gestación, aplicar un producto antiestrías para hidratar la piel en profundidad. En este periodo, existe un rápido estiramiento de la piel, sobre todo en el abdomen.
.Adolescencia. Es importante que los jóvenes aprendan y adquieran el hábito de mantener una piel bien hidratada en esta época de estiramientos repentinos.